• El desafío de la profesionalización en empresas familiares

    Por Mag. María Gabriela Rodríguez
    Investigadora y consultora especializada en Empresas Familiares

    Con demasiada frecuencia, el tema de la profesionalización en la empresa familiar suele tratarse de manera rígida, poco fundamentada e incluso atemorizante. Muchos artículos y presentaciones aluden a la contraposición de intereses entre familia y empresa para plantear  la necesidad de crear estructuras de gobierno, como modo irrevocable para alcanzar un nivel operativo profesionalizado.

    Pero estos procedimientos corresponden a la dimensión corporativa propia de las grandes empresas. Están, por lo tanto, muy lejos de la realidad de la gran mayoría de las firmas familiares uruguayas. Sugieren, además, una errónea tendencia a dar prioridad a las formas y no al contenido, que es -justamente- el eje sustancial donde se zanja el desafío de la profesionalización.

    La clave fundamental para lograr un nivel competitivo de profesionalización en la empresa familiar reside en el establecimiento de una adecuada diferenciación familia-empresa.

    De acuerdo a una investigación aplicada al contexto local, las firmas familiares que logran mantenerse con  buen desempeño presentan una cultura conformada por valores cimentados en una ética estricta. Más allá de protocolares reuniones de directorio (porque, de hecho, domina un estilo informal de dirección), esta cultura dicta como regla primordial que el apellido no otorga capacidades ni concede privilegios.

    Una empresa puede ser de propiedad familiar y estar administrada por miembros de la familia propietaria de manera profesional, si y sólo si se cumple una normativa básica: la familia es la familia y la empresa es la empresa. Y cada una de ellas funciona como tal.

    De este modo, la idoneidad proviene del mérito, hay una adecuada y paulatina preparación mediante la transferencia de conocimiento trans-generacional y, por sobre todo, los valores que sostienen la cultura permean toda la organización. El talento y las jerarquías se distribuyen entre familiares y no familiares con el propósito de generar riqueza, sirviendo a la comunidad.

    Desde la Revolución industrial hasta la actual economía global, los cambios generados en las estructuras de producción y organización no han podido desactivar la ligazón existente entre familia y negocio. El secreto de la permanencia y el buen desempeño, más que en el conflicto de la contraposición o en el formato de las estructuras de gobierno, se encuentra en la sabiduría de una inter-relación funcional en la díada familia-empresa.

    El desafío de evolucionar hacia la profesionalización constituye un proceso complejo que abarca la consideración de numerosos aspectos relativos a la propiedad, a la familia y a la empresa. Requiere de un tiempo dedicado especialmente a pensar y debatir el destino de la familia empresaria. Es altamente recomendable buscar un asesoramiento competente para sostener este espacio de reflexión y transformación (generalmente postergado por la dinámica de la gestión cotidiana) y contar con una guía práctica de todos los temas a resolver.

    MVD Consulting cuenta con el conocimiento y la experiencia necesarios para alcanzar una profesionalización exitosa.
    Llámenos, podemos ayudarlo.

    ©MVD Consulting 2016