• We can work it out. Here, there and everywhere: Que nos dejó el pasaje por la London Tech Week.

    London tech week 2015

    Por Martín Bouza

    Hace un par de semanas tuvimos el placer de participar de la London Technology Week. Este evento organizado por la UKTI (UK Trade and Investment), se celebra anualmente y reúne a delegaciones de varias partes del mundo.
    El objetivo principal: presentar a Inglaterra como destino de inversión y desarrollo de negocios en el área de tecnología.

    Desde Uruguay fueron varias las empresas miembros de la CUTI y Uruguay XXI, que asistimos.
    Una vez en Londres, integramos una delegación más grande de empresas de América Latina: chilenos, colombianos, argentinos, peruanos y uruguayos compartimos una intensa semana de visitas, charlas y reuniones, que permitieron entender mejor el ecosistema local y las posibilidades reales para empresas de nuestra región.

    Este viaje me permitió reflexionar sobre tres temas diferentes y relacionados: la inversión extranjera directa (IED) y como una empresa puede apalancarla, la necesidad imperiosa de diferenciarse para competir en mercados muy sofisticados y, por último, si en definitiva Inglaterra es un destino a considerar para una expansión internacional.

    Tener en cuenta la IED en una estrategia de internacionalización
    Todos los países compiten por atraer inversión extranjera directa. Todos montan los mismos shows, eventos y misiones, con el afán de captar la atención de empresas y negocios que los ayuden a generar valor para su país, y su gente. Además todos los países se esfuerzan por desarrollar políticas y estímulos financieros, que hagan de ese destino un lugar muy atractivo para invertir.

    Un dato que hay que tener presente es que: no siempre el país más obvio, es el que mejor se adecúa a nuestra estrategia y a los productos y servicios que vendemos. Es importante responderse preguntas como: ¿éste país es solamente un destino comercial o me sirve para mejorar mi operación?, ¿éste destino me acerca a mis clientes finales haciéndoles más fácil su traslado?, ¿instalarme allí, me acerca a un talento que de otras formas no conseguiría?, y ¿qué pasa con el acceso a capital?

    Entonces, vale la pena integrar estas preguntas cuando se esté pensando en internacionalizarse.
    Es que resulta muy importante saber qué locación ofrece los mejores incentivos impositivos, las mejores políticas para atraer talento y cómo se relaciona ese país con su entorno (tratados de libre comercio, acuerdos de doble tributación, necesidad de visado, etc.), la conectividad hacia mis clientes y el ecosistema y su capital, entre otros.
    Cuanto más afinado tengamos el lápiz, mayor va a ser el retorno de la inversión.

    La diferenciación como mecanismo fundamental
    En Londres se hablaba de IoT, FinTech y BlockChain. Se dialogaba de tecnología aplicada y de cómo resolver problemas cotidianos. No se mencionaba casi nada y había poco espacio para, por ejemplo, las fábricas de software planas y generalistas. De hecho, hasta estas se trataban de diferenciar hablando del dominio de tecnologías elásticas, y de cómo así podían ayudar a empresas a crecer.

    Creo que nosotros como empresarios debemos asimilar eso, y hacer el esfuerzo para generar productos o servicios con un diferencial claro.
    Nuestro país no compite en los grandes números, entonces debe competir con la calidad intelectual que ofrecemos. Nosotros estamos convencidos que ese es el camino y que, además, es posible. Solo resta que el entorno, como un todo, empuje convencido hacia ese lugar.

    Inglaterra, es un destino atractivo.
    UK es, y seguirá, siendo uno de los mercados más fuertes y atractivos del mundo. Cualquiera soñaría con tener una operación exitosa en ese país, más allá del Brexit y sus consecuencias. Sin embargo, presenta unos costos, una competencia y una sofisticación extraordinaria.
    Creo que las empresas deberían considerar este destino dentro sus principales objetivos si tienen un cliente, o clientes ya instalados en esa región y entonces necesitan acercarse a ellos, si tienen un producto o servicio claramente diferencial (por ejemplo, en IoT o FinTech) o si es necesario acompañar la estrategia expansiva de alguno de sus clientes principales. Quizás, si no, valga la pena estudiar bien las posibilidades de éxito vs la inversión necesaria, y compararlas con otras alternativas que nos permitan acceder al mercado europeo si así se desea.

    En resumen, UK es un destino de primerísimo nivel al cual se debe llegar bien preparado y como parte de una estrategia bien delineada. Si es así, parece natural pensar en tener éxito. Seguro que si se logra ahí, se podrá lograr en otros destinos también.

    Para MVD Consulting fue un viaje muy provechoso; volvimos con ideas, aprendizajes y oportunidades que trabajaremos en capitalizar en las próximas semanas en beneficio de nuestros clientes y nuestro.

     

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